¿QUÉ COMER ANTES DE HACER DEPORTE?

Una alimentación adecuada es fundamental para nuestra salud. Esto es aún más cierto para aquellos que practican deporte y deben encontrar el equilibrio adecuado entre la forma física, la energía y el poder. ¿Pero qué comer antes de hacer deporte? La dieta del deportista debe ser capaz de compensar el gasto energético que tendrá que afrontar durante el entrenamiento o el rendimiento, juntando el aporte correcto de proteínas, carbohidratos y sales minerales.

Para elegir los alimentos ideales, es necesario evaluar no tanto el tipo de disciplina, sino la duración y la intensidad de la prueba, además de la edad del deportista y su forma física. Por eso siempre es bueno hablar con un especialista en medicina deportiva. Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza de seguros, puedes informarte mediante comparador de seguros de vida.

Existen, sin embargo, algunas buenas reglas generales, a partir de la diferenciación de la comida y del tipo de nutrientes necesarios. Los alimentos que se consumen antes de realizar la actividad física deben ser altamente digestibles, aportar la densidad energética adecuada (nunca inferior a 250-300 kcal) y ser de prevalencia glucídica, posiblemente derivada de alimentos con un índice glucémico medio o bajo. Sin olvidar la importancia de una hidratación adecuada en el deporte.

Veamos algunos consejos sobre el reparto de comidas, válidos tanto para quienes practican deportes al aire libre, como para quienes eligen el gimnasio o el entrenamiento en casa.

DESAYUNO ANTES DE HACER DEPORTE: ¿QUÉ COMER?

El desayuno es una comida importante, ya que al despertar nuestro cuerpo necesita ser recargado de energía, nutrientes y agua. Además, los que saltan o olvidan esta comida tienden a comer de forma excesiva y desigual durante las otras comidas. Partiendo de esta premisa, se podría pensar que, por lo tanto, incluso antes de entrenarse por la mañana, es absolutamente necesario hacer comer de manera equilibrada y suficiente. De hecho, como veremos en el siguiente párrafo, es posible tanto desayunar antes como después del entrenamiento: en otras palabras, hacer ejercicio en ayunas puede ser una buena solución para nuestro bienestar.

ENTRENAMIENTO EN AYUNAS: ¿CUÁNDO Y CÓMO HACERLO?

Para muchos es una costumbre establecida, pero ¿es bueno hacer ejercicio en ayunas? Antes de responder, hay que precisar que el estado de ayuno en nuestro organismo se produce a las 6 horas de la última comida. Si por la mañana hacemos deporte antes del desayuno, entonces, estamos en esta casuística. Con la condición de seguir una alimentación equilibrada y hacer una comida equilibrada la noche anterior, el entrenamiento en ayunas no hace daño, de hecho, aporta beneficios ya que permite aumentar la resistencia a la fatiga, pero sobre todo para quemar la energía acumulada y por lo tanto trabajar más en la masa grasa, que cuando se practica el deporte a pocas horas de distancia de la comida.

Es importante tener en cuenta que no es recomendable realizar un entrenamiento intensivo con el estómago completamente vacío. Esto se debe a que nuestro cuerpo puede no tener suficiente energía, por lo que correríamos el riesgo de calambres, debilidades e incluso desmayos.