LA ALIMENTACIÓN PARA LAS PERSONAS MAYORES: ALIMENTOS RECOMENDADOS Y LA MEJOR DIETA PARA SEDUCIDOS E INAPETENTES

Comer no significa sólo alimentarse, sino también cuidar de su estado de salud y del bienestar del organismo, a todas las edades. Adoptar buenos hábitos desde la juventud permite afrontar lo mejor posible todas las fases de la vida, pero hay que ser consciente de que nuestras necesidades cambian a medida que avanzamos a lo largo de los años. Por esta razón, la alimentación de las personas mayores tiene características específicas y es un factor clave para hacer frente a la tercera edad. En este artículo veremos cuáles son los criterios con los que elegir qué comer, qué nutrientes no pueden faltar en las comidas diarias y qué alimentos, en cambio, es mejor evitar, tanto en general como en casos particulares, como el atraque o la inapetencia. Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza, puedes informarte del precio de seguros de vida.

QUÉ CAMBIA CUANDO EL CUERPO ENVEJECE

Cuando se trata de envejecimiento, siempre es bueno recordar que es un proceso normal que afecta a nuestro cuerpo, tanto a nivel psicológico como físico. No una enfermedad, pues, sino una condición a la que todos nos encontramos, y que por este motivo hay que vivir plenamente, como cualquier otra fase de la vida. Entre los cambios que se producen, muchos tienen un efecto directo sobre las necesidades nutricionales y en general sobre la alimentación: uno de ellos es la pérdida del sentido del gusto, que puede inducir a cocinar alimentos más salados, perjudiciales para la salud. Luego está la menor capacidad del cuerpo para absorber y utilizar las vitaminas y los minerales, en algunos casos influenciada por las terapias farmacológicas para patologías cardíacas o neurológicas, o incluso los problemas que implican el aparato digestivo. Además, los medicamentos pueden dañar el apetito al exponerse a desnutrición. Por estas y muchas otras razones, la alimentación de las personas mayores es un factor que puede influir más que nunca en la calidad de vida: una conciencia que debe estar presente tanto en la persona afectada como en su familia.

ALGUNOS ALIMENTOS QUE DEBEN EVITARSE

Como en otras fases de la vida, no es bueno hablar de alimentos prohibidos en absoluto. Por supuesto, hay algunas condiciones que requieren un control más estricto de la dieta, por ejemplo, enfermedades como la diabetes, o la ingesta de medicamentos especiales, pero en estos casos el médico de familia o el especialista proporcionan todas las aclaraciones al respecto.

En general, lo que los expertos recuerdan para todas las edades, es decir, que hay que encontrar el equilibrio adecuado para mantenerse en forma: dado que el anciano tiene un metabolismo más lento y una vida menos activa, por lo tanto, el consumo de calorías disminuye en comparación con una persona más joven. También es bueno reducir los azúcares simples, las grasas de origen animal, las bebidas alcohólicas.

LA IMPORTANCIA DE LA HIDRATACIÓN

Beber suficiente agua es fundamental a todas las edades, como sabemos. En los ancianos puede ser más difícil, porque junto con la disminución del sentido del gusto está también la de la sed. La persona de más edad experimenta menos este estímulo, por lo que podría sufrir más fácilmente deshidratación: un riesgo al que concurren también algunos medicamentos como los que regulan la presión arterial. ¿Cuánto beber? Al menos dos litros o dos litros y medio de agua al día.