Cómo organizar el espacio de trabajo en casa para liberar su creatividad

Organiza todo lo que necesites

En primer lugar, hay que tener claro lo que necesitamos: para la mayoría de las profesiones se necesitarán artículos más o menos comunes, como un escritorio, una silla, un ordenador o una impresora, pero también hay profesiones que requieren instrumentos más específicos.

Por eso, en primer lugar, es importante hacer una lista de lo que necesitamos para poder elegir libremente las mejores opciones.  Si tienes alguna duda sobre los servicios de una póliza de seguros, puedes informarte mediante comparadores de seguros y buscar empresas de reparación y mantenimiento del seguro del hogar.

Localiza el espacio para la oficina principal

En segundo lugar, hay que encontrar el espacio donde colocar la oficina de su casa: claramente, lo ideal sería tener una habitación aislada, para poder decorarla como mejor creamos. Sin embargo, a veces resulta difícil tener una habitación que se adapte al estudio, y uno tiene que obtener un rincón de estudio en una habitación. Lo importante, en todo caso, es que se trate de un espacio acogedor y silencioso: en la elección del espacio se deben tener en cuenta también la luz y las paletas de colores.

Crea un ambiente bien iluminado

La luz es un elemento fundamental en la medida en que también afecta a la vista, que es otro factor importante para la elección de pantallas o gafas de vista, y es necesario que se trate de un lugar con una luminosidad adecuada, posiblemente natural y que no refleje en la pantalla. Sin embargo, no hay que subestimar también la elección de los colores: en efecto, es necesario elegir colores que no nos distraigan en modo alguno, sino que, por el contrario, favorezcan la concentración y la tranquilidad y que, en este caso, se eviten colores demasiado encendidos o particularmente oscuros.

Organizar los espacios y eliminar lo superfluo

A continuación hay que pensar en la organización de los espacios: es importante que nuestra oficina se organice de manera eficiente para garantizar la máxima concentración posible, y para ello es necesario, en primer lugar, eliminar todo lo superfluo y proveerse de artículos como contenedores, estanterías o documentos que puedan ayudarnos a encontrar un orden que favorezca nuestra productividad en el trabajo. Sería aconsejable identificar, cuando se trate de la organización de los espacios, tres áreas principales: la zona de trabajo, entendida como una esquina con escritorio y ordenador donde realizar las prácticas cotidianas, la zona de consulta con manuales, libros, carpetas, portapapeles y el área de papelería, con todo lo necesario para escribir, resaltar o tomar notas.

Personaliza tu entorno con estilo

Otro paso fundamental a seguir es añadir algunos elementos motivadores: el riesgo del smartworking es que el trabajo pueda volverse alienante y que el poco contacto humano y la poca interacción con el mundo exterior acaben por hacernos sentir poco estimulados o motivados.