Un spa en el baño de tu casa

El poder relajante y curativo del agua es conocido desde los tiempos más antiguos. El ritual de las termas romanas o el del hammam árabe ha llegado hasta nuestros días. Además de las clásicas termas y los hammam, los lugares donde se puede hacer este tipo de tratamientos a menudo se llaman «Spa». Sobre el origen de este término existen dos teorías diferentes. La primera la lleva al nombre de la ciudad termal belga frecuentada por los ingleses desde 1500. La segunda, por el contrario, considera el término «salus per acquam», es decir, «salud por medio del agua».

Hoy en día, cualquier centro de belleza ofrece tratamientos de spa y vende productos específicos para repetir los rituales en su propia casa. Por supuesto, no todo es repetible en casa a menos que disponga de hidromasaje, sauna, baño turco y un masajista profesional, pero muchos tratamientos como el peeling, el gommage, el baño o la ducha relax están al alcance de todos. Para cualquier necesidad de tu hogar, siempre es bueno entrar en un buscador de seguros.

La primera regla es conseguir los productos adecuados, teniendo en cuenta los ingredientes y el aroma. El producto perfecto no debe contener ingredientes demasiado agresivos, debe ser fácil de usar y tener una fragancia delicada y agradable. Concederse un tratamiento de relajación en casa es la ocasión perfecta para hacer esos tratamientos que requieren tiempo como máscaras para el cabello, para la cara, peeling, goma de mascar y lodo.

El cuarto de baño debe estar preparado adecuadamente para crear el ambiente adecuado

Las luces deben ser suaves y calientes, por lo que no encienda las bombillas, pero sólo las velas para distribuir en varios puntos creando juegos de luz (pero siempre tener cuidado de no ponerlas en lugares peligrosos como cerca de artículos inflamables como cortinas y toallas)

Las toallas y los albornoces deben estar tibios, póngalos en el radiador antes de empezar

Calentar bien el baño para crear un ambiente agradable y favorecer la relajación

Elija una música relajante, pero mantenga el volumen lo suficiente para escuchar el sonido de su respiración

Prefiera un momento del día en el que las posibilidades de ser molestado sean menores

Desconecta el teléfono y apaga el móvil

Al final del tratamiento, prepárese una infusión caliente con miel y acuéstese en la oscuridad y el calor