Menopausia y dieta: ¿cómo bajar de peso?

Los cambios hormonales que se producen durante la menopausia, especialmente la reducción progresiva de los niveles de estrógeno, son los verdaderos responsables de los cambios en la distribución de grasa en el cuerpo de la mujer, que pasa la forma clásica definida de pera (grasa en caderas y muslos) del período fértil, a la de manzana (grasa que se acumula en el vientre).


Los cambios hormonales por sí mismos no explican necesariamente el aumento de peso, pero son más responsables de la redistribución de la grasa en el cuerpo que se remodelan.

Además de esto, hay otros muchos factores que pueden contribuir al aumento de peso:

  • edad,
  • cambios en el estilo de vida (por ejemplo, reducción de la actividad física, que también conduce a la pérdida progresiva de masa muscular),
  • disminución del metabolismo basal,
  • número de embarazos ocurridos,
  • medicamentos,
  • factores genéticos.

También es de gran importancia la posible presencia de estrés, que puede inducir al consumo de alimentos poco saludables (confort-food) o, en general, a una especie de descuido hacia sí mismos. Para conocer si una póliza de seguro podría cubrirte este tipo de tratamientos o diagnósticos, siempre puedes acudir a webs de comparador de seguros.

Recordemos también que la masa muscular disminuye con el paso de los años y, si no se hace nada para reconstituir/mantener la masa magra que se ha perdido, la composición del organismo cambia, la grasa empieza a tomar el lugar de la masa magra y de esta manera las calorías se queman más lentamente.

Cómo evitar el engorde después de la menopausia

No existe una fórmula mágica para prevenir el aumento de peso después de la menopausia, ni mucho menos para invertir la tendencia, pero la buena noticia es que basta con atenerse a dos principios básicos para mantener el control del peso:

Moverse más. La actividad aeróbica puede ayudarle a perder el exceso de kilogramos, o simplemente mantener el peso en forma, también le permite aumentar la masa magra (músculos) con dos grandes ventajas:

  • El cuerpo será más esculpido y modelado, contrastando los eventuales inestetismos.
  • El aumento de la masa muscular trae consigo un aumento del metabolismo basal, que ayudará a perder el exceso de libras y mantener el peso forma.
  • Comer menos y mejor. Esta es la verdadera clave para controlar eficazmente el peso; para mantener el peso actual, probablemente tendrás que reducir el aporte de calorías en unos 200 kcal por día, en comparación con los 10-20 años anteriores. Para hacerlo sin hambre será suficiente aumentar el consumo de frutas, verduras y pan/pasta integrales. Elija la carne y el pescado magro para abastecerse de proteínas y no saltee las comidas, porque durante la siguiente comida con toda probabilidad se le llevará a comer más de lo habitual.